INFORME
SOBRE BIOTECNOLOGÍA
DESCRIPCIÓN
La palabra "biotecnología" es el
resultado de la unión de otras dos: "biología" y
"tecnología". Y es que la biotecnología es exactamente eso:
tecnología biológica. Si te paras a pensarlo, los seres vivos pueden ser
considerados maquinarias biológicas. Utilizamos maquinaria biológica en forma
de moléculas para movernos, obtener energía de lo que comemos, respirar,
pensar... Pero, ¿y si pudiéramos utilizar esa maquinaria para resolver
problemas de nuestra vida cotidiana?.
La biotecnología consiste precisamente en la
utilización de la maquinaria biológica de otros seres vivos de forma que
resulte en un beneficio para el ser humano, ya sea porque se obtiene un
producto valioso o porque se mejora un procedimiento industrial. Mediante la
biotecnología, los científicos buscan formas de aprovechar la "tecnología
biológica" de los seres vivos para generar alimentos más saludables,
mejores medicamentos, materiales más resistentes o menos contaminantes,
cultivos más productivos, fuentes de energía renovables e incluso sistemas para
eliminar la contaminación.
TIPOS
Biotecnología en la salud: la
medicina hecha a medida.
La Biotecnología está presente en la Medicina y en la Salud
animal, participando tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de
enfermedades. Con la Biotecnología cambia el concepto de la Salud,
dirigiéndonos hacia una medicina cada vez más personalizada. Esto significa que
podemos tener tratamientos “hechos a medida” para nosotros, así nos curan de
forma más eficaz. Cada vez más medicamentos en nuestro hogar son de origen
biotecnológico.
Pero ¿cuándo empezó la Biotecnología en la Medicina? A partir
del descubrimiento del ADN por Watson y Crick, se empezó a desarrollar lo que
se llama Biología Molecular, que ha permitido descubrir genes, determinar su
función en el organismo y estudiar su participación en el desarrollo de
enfermedades. Así, la secuenciación del Genoma Humano ha marcado un antes y un
después en la historia de la medicina al permitir el estudio de las bases
genéticas de las enfermedades (el 80% de las enfermedades adultas tienen una
base genética con influencia de factores ambientales y existen miles de genes
relacionados con el desarrollo de enfermedades). De hecho, la investigación de
genes y proteínas (genómica y proteómica), la ingeniería genética y sus
aplicaciones han permitido el desarrollo de nuevas herramientas que están
revolucionando la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la curación de
enfermedades.
La biotecnología de la salud se aplica en la actualidad al
diagnóstico molecular para la detección de infecciones y enfermedades de orígen
genético. También se utiliza para el desarrollo de nuevos fármacos, diseñando y
produciendo nuevas proteínas que pueden utilizarse para tratar un gran número
de enfermedades como infecciones, diabetes, enfermedades cardiovasculares e
incluso el cáncer. Dentro de este apartado va cobrando cada vez mayor
importancia la denominada “medicina personalizada” que consiste en el estudio
de la respuesta de cada paciente a los fármacos, basándose en su perfil
genético.
La Biotecnología también ha cambiado la manera en la que se
diseñan las vacunas. Tradicionalmente, las vacunaciones se realizaban
inactivando el virus para el que se quería vacunar, inyectándolo posteriormente
en las personas. Ahora las vacunas se producen mediante ingeniería genética y
contienen moléculas aisladas que inducen la respuesta inmune.
La terapia celular también es biotecnología y consiste en el uso
de células madre para tratar enfermedades. Estas mismas células madre se usan
en la ingeniería de tejidos, que consiste en la construcción de sustitutos
biológicos de órganos y tejidos en el laboratorio. Un ejemplo de ingeniería de
tejidos es la fabricación de piel en el laboratorio para implantar a los
quemados.
Una aplicación de la biotecnología aún en desarrollo es la
terapia génica, que consiste en la introducción de material genético en las
células de un ser humano para prevenir o curar ciertas enfermedades.
Biotecnología en la Alimentación:
de los alimentos para comer a los alimentos para estar sanos
El interés por nuestra alimentación actual y futura está
creciendo a medida que se van introduciendo en el sector alimentario las nuevas
tecnologías y en particular la Biotecnología.
Nunca se ha dispuesto de una oferta alimentaria tan variada, tan
segura y de tanta calidad como la actual, lo que comporta un incremento de la
esperanza de vida y una disminución de las intoxicaciones alimentarias, y esto
es debido en gran parte a la Biotecnología.
La Biotecnología alimentaria utiliza técnicas y procesos que
emplean organismos vivos o sus sustancias para producir o modificar un
alimento, mejorar las plantas o animales de los que provienen, o desarrollar
microorganismos que intervengan en su elaboración. También participa en el
control y seguridad de los alimentos que ingerimos.
Como casi todo lo que comemos (animales, vegetales o alimentos
fermentados) tiene un origen biológico, la biotecnología de los alimentos es
sin duda la más antigua de todas las biotecnologías. Los primeros hombres en
utilizar la Biotecnología fueron los sumerios hace 7.000 años, ya que producían
alimentos como la cerveza, el vino, el pan, el yogur y el queso haciendo uso
del bioproceso de la fermentación (utilización de bacterias y levaduras que
procesan la leche y la transforman en yogur y queso, o procesan la uva o la
cebada y la transforman en vino o cerveza).
Lo que está cambiando en el sector alimentario es que hoy en día
queremos que aquello que comemos mantenga nuestras constantes energéticas y
satisfaga nuestras apetencias sensoriales, pero también pretendemos que sea
beneficioso para nuestra salud. En este marco surgen los nuevos desarrollos de
la alimentación como los probióticos o los nutracéuticos.
Biotecnología en la Agricultura: en sintonía desde los inicios de
la civilización
La agricultura tiene como objetivo el cultivo y producción de
alimentos que incorporamos a nuestra dieta y nos aportan energía y nutrientes.
La agricultura es una actividad muy primitiva y hace pensar que no tiene mucho
que ver con la ciencia, la tecnología y la biotecnología. Sin embargo, la
realidad es muy distinta.
Los inicios de la Agricultura se sitúan hace más de 10.000 años
en el Oriente Próximo, cuando el hombre abandonó sus hábitos nómadas, se hizo
sedentario y empezó a utilizar la agricultura y la ganadería para producir
alimentos, domesticando de manera consciente pero intuitiva especies naturales
para obtener mejores especies de trigo, cebada o centeno.
La revolución biotecnológica llega a los cultivos en el siglo
XX. Desde los años 60, los avances tecnológicos, como la utilización de abonos
enriquecidos mediante procesos químicos, permitieron aumentar la productividad
de los cultivos en todo el planeta, llegando a triplicarse por ejemplo el
mercado mundial de cereales. En esta última década, las plantas transgénicas
han dado lugar a cultivos más eficientes y más rentables a nivel productivo,
nutritivo y económico y son más respetuosas con el medio ambiente.
Los nuevos productos de cultivo que las técnicas biotecnológicas
van generando, incluidos los transgénicos, antes de ser comercializados se
someten a estudios exhaustivos para demostrar que no tienen riesgos para la
salud del consumidor o el medio ambiente y por lo tanto son seguros. En España,
los Ministerios de Sanidad y Consumo, y Medio Ambiente, Rural y Marino son las
autoridades nacionales que, como en el resto de países de la Unión Europea,
valoran los alimentos que se les presentan y dan su autorización para el
consumo.
Biotecnología en el Medio ambiente:
el lugar para la amistad
Con la Revolución Industrial (siglo XVIII), la Historia Moderna
evoluciona drásticamente desde una economía agraria y artesana a otra dominada
por la industria y en la que se produce un aumento exponencial de la población
mundial. Todo esto exigirá un vertiginoso incremento del uso de recursos
naturales, así como la obtención de ingentes cantidades de desechos
contaminantes y con ello los inicios de los verdaderos dañinos con el medio
ambiente.
Dos siglos más tarde y conscientes del daño que se está haciendo
al planeta, los ciudadanos reclaman la preservación del medio ambiente como un
derecho universal, lo que ha conducido en la década de 1990 al desarrollo de la
Biotecnología ambiental.
La Biotecnología ambiental no sólo es positiva sino realmente
necesaria para proteger los recursos naturales y el medioambiente, ya que ayuda
a reducir, controlar y resolver las catástrofes medioambientales debidas a la
acción inadecuada del hombre, mediante estrategias de “bioprevención” y
“biorremediación”.
La Biotecnología ambiental se encarga por ejemplo del
tratamiento de aguas residuales y basuras haciendo uso de microorganismos.
También puede limpiar y corregir catástrofes naturales – como los derrames en
el mar de combustibles fósiles o la recuperación de suelos calcinados– haciendo
uso de bacterias y plantas o trabajar conjuntamente con la Biotecnologia
Industrial para la elaboración de biocombustibles a partir de materias primas
vegetales o utilizar enzimas para actividades industriales, lo que reduce
notablemente la contaminación y permite el mejor cumplimiento de las normativas
de protección ambiental
Biotecnología como apoyo a la
Industria: eficacia y respeto al medioambiente
Un ser vivo es una máquina capaz de procesar compuestos para
transformarlos en energía, biomasa y otros subproductos.
Lo que hace a esta máquina tan especial es que las materias
primas que utiliza y los productos finales que genera se integran en ciclos
naturales en los que se reutilizan los residuos y así se cierra el ciclo sin
generar residuos finales contaminantes. Además, estas reacciones se producen en
condiciones muy óptimas: a temperatura ambiente, en fases acuosas no tóxicas y
sin necesidad de un alto aporte de energía.
Todas estas características tan especiales del ser vivo las
utiliza la Biotecnología Industrial para la fabricación de sustancias y
productos con el menor impacto medioambiental posible y de una manera altamente
eficaz.
Las soluciones aportadas por la Biotecnología Industrial mejoran
los procesos industriales de la siguiente manera:
- Se sintetizan y elaboran compuestos haciendo
uso de reacciones biológicas en las que intervienen enzimas y
microorganismos, en lugar de reacciones químicas. Tal es el caso de la elaboración de la
Vitamina C o el ácido cítrico para la industria alimentaria, la síntesis
del ácido adípico (precursor del nailon) a través de reacciones en las que
participan microorganismos o la obtención de aminoácidos para alimentación
animal.
- Se utilizan materias primas renovables y
fuentes de energía de origen biológico, ambas por definición inagotables,
eliminando la dependencia de fuentes fósiles como carbón o petróleo. Tal
es el caso de los biocombustibles, obtenidos a partir de materia prima
vegetal, que ya se utilizan como carburantes para coches en algunos
países, o la utilización de biomateriales en lugar del plástico.
- Se aprovechan residuos agrícolas, forestales
o industriales, a los que da un valor añadido para su reutilización y se
evita su acumulación o eliminación de manera tóxica. Por ejemplo, a partir
de desechos de cultivos agrícolas o de productos alimenticios se pueden
producir abonos enriquecidos (compost) u obtener extractos proteicos para
elaborar productos de alimentación animal, gracias a bioprocesos en los
que participan microorganismos y enzimas
- Se produce un mayor respeto por el medio
ambiente, ya que se generan menos residuos tóxicos, se consume menos
energía y se emiten menos gases de efecto invernadero en la producción
industrial. Por ejemplo, el uso de biodetergentes permite que las
reacciones se hagan a menor temperatura, se reduce el gasto de energía y
agua en un 50% y se liberan menos
sustancias tóxicas al agua.
Con todo esto, la Biotecnología Industrial acerca al máximo la
idea de sostenibilidad y respeto al medio ambiente al sector industrial,
mejorando el rendimiento económico de sus productos y la relación coste/beneficio.
ESTADO DEL ARTE – biotecnología de punta (A NIVEL NACIONAL Y MUNDIAL)
CASOS Y EJEMPLOS
Según la 2da Encuesta Nacional de Empresas de biotecnología
(Anlló et al, 2011), Argentina
contaba en el año 2009 con unas 120 empresas dedicadas a la producción de
biotecnología que se concentraban en distintos campos productivos entre los que
sobresalen los medicamentos y otros insumos para el cuidado de la salud humana
(24 empresas), la producción de semillas (14), inoculantes (29) y
micropropagación (6), la sanidad (6) y manejo ganadero (14) y la reproducción
humana asistida (22). Claramente, dada la estructura productiva del país, se
observa un sesgo hacia el sector agrícola-ganadero –el sector de las semillas
explica dos terceras partes de la facturación total de las 120 empresas
relevadas-. De esas 120 empresas, 58 son microempresas, un número similar (52)
PyMEs, y solamente una decena califica como grandes (en términos de las
definiciones locales sobre el tema). La presencia de empresas medianas y grandes
sobresale en las producciones de semillas y medicamentos y otros servicios
aplicados a la salud humana, mientras que las firmas de menor tamaño tienen
presencia en inoculantes, fertilización asistida y reproducción animal. Más del
98% de las firmas relevadas son de origen local; solamente en semillas,
inoculantes e insumos industriales existen empresas multinacionales. A pesar de
ello, éstas últimas explican más del 50% de la facturación total –claramente,
los grandes agentes trasnacionales en el sector semillas son determinantes-.
Desde diversas perspectivas (patentes, indicadores
bibliométricos, entre otros), el principal país en Iberoamérica en términos de
inversión en I+D en Biotecnología es España.
Esto se refleja en inversión y empresas de biotecnología. España, entre 2000 y 2010, pasó de tener 89 a 395 empresas de
biotecnología (Fundación Genoma España). Casi dos terceras partes de ellas
(67%) tienen una orientación en salud (desarrollo de nuevas tecnologías y
aplicaciones o de agentes terapéuticos –biofarmacéuticas - diagnóstico
clínico); agroalimentos ocupa el 23% y bioprocesos industriales el 10%. Entre
2011 y 2012, la facturación del sector pasó de ser el 5,72% al 7,15% del PIB
español, confirmando una tendencia alcista del sector durante la década pasada
(ASEBIO, 2012).
En Brasil, segundo
país de la región en relación al desarrollo del sector biotecnológico, se ha
estimado la presencia de 237 empresas. El sector privado biotecnológico se
concentra en la región sudeste de Brasil, especialmente en los Estados de San
Pablo (40,5% del total) y en Minas Gerais (24,5%). La mayoría de la actividad
del sector se concentra en salud humana (39,7%). La salud animal es otro sector
con fuerte presencia en Brasil y el de reactivos también, representando, respectivamente,
14,3%y 13,1%. Las firmas dedicadas a la agricultura representan 9,7% y medio
ambiente y bioenergía suman 14,8% del número total de empresas (BrBiotec
Brasil, 2011). Una de las características del sector biotecnológico privado de
Brasil es que está compuesto mayoritariamente de micro y pequeñas empresas, 56%
de las cuales tienen ingresos anuales de alrededor de us$ 1,5 millones. Una
quinta parte de las empresas no tiene ingresos con sus productos o servicios
aún en desarrollo, y sólo el 10% tiene ingresos anuales superiores a los us$ 7
millones. Tomando el empleo como indicador del tamaño de las firmas, la
conclusión es similar. El 85% de las empresas tiene hasta 50 empleados -un
quinto tiene menos de 5 empleados y un 25% tiene entre 6 y 10 empleados-; sólo
el 9,4% de las empresas tiene más de 100 empleados, lo que indica que la
mayoría de las firmas tiene una estructura sencilla y/o se encuentran en
proceso de formar equipos (BrBiotec Brasil, 2011).
Las empresas que en México
desarrollan actividad en biotecnología varían en cuanto a su nivel de base biotecnológica.
Algunas tienen como su principal núcleo de negocios a la biotecnología,
mientras que otras sólo incluyen en sus cadenas productivas o de servicios, insumos,
sistemas, procesos o aplicaciones relacionadas con biotecnología. Dichas
empresas constituyen una base amplia y variada de la demanda de innovación, de adaptación
de tecnología y de conocimiento en biotecnología. En este sentido (con
criterios más amplios que los establecidos para Brasil y España), se han detectado
375 empresas que cuentan con procesos o productos, insumos o sistemas
relacionados con biotecnología. La mayor proporción de ellas corresponde al
área de biotecnología farmacéutica (36%), seguida por aquéllas de agrobiotecnología
(21%) y después por las correspondientes a biotecnología alimentaria (14%). En las
demás áreas se distribuyen el restante 19% (“Situación de la biotecnología en
México y su factibilidad de desarrollo”; 2010).
Según el informe elaborado por CORFO, existen 201 empresas de
biotecnología en Chile,
representando un incremento del 30% en los últimos años. Las empresas biotecnológicas
chilenas se distribuyen principalmente en el sector agroindustrial (41%) y de
salud-diagnóstico humano (27%), el 32% restante se distribuye en empresas dedicadas
a la acuicultura, alimentos, bioprocesos y biotecnología industrial
(InvestChile, 2012).
Según un relevamiento reciente, Colombia cuenta con 153 firmas de base biotecnológicas distribuidas
en distintos sectores: en el sector agrícola 59 (38%), sector alimentos y
bebidas alcohólicas 50 (33%), biocombustibles 12 (8%), sector farmacéutico 8
(5%), Universidades y Centros de Investigación 24 (16%) (Buitrago Hurtado G,
2012).
Por su parte, según un estudio de Ernst&Young, en Portugal existen 40 empresas dedicadas
a la biotecnología; en su mayoría creadas entre 2001 y 2006. Enfocadas en I+D,
la mayoría de éstas se concentran en tres áreas: salud, sector agrícola y medio
ambiente. Al mismo tiempo, el 40% de las empresas de biotecnología de Portugal
tienen algún tipo de asociación o colaboración con otras firmas de I+D. Se
observa una fuerte conexión entre estas firmas y la comunidad científica, ya
que el 86% de estas firmas tienen acuerdos con universidades.
QUÉ SE ESPERA EN EL FUTURO
- La biotecnología investiga en las llamadas
vacunas comestibles, que son plantas transgénicas que producen componentes
específicos (antígenos) de un patógeno (virus, bacteria, etc.) contra los
que se desea proteger a una persona o animal. La planta podrá producir
estos antígenos en sus hojas o en sus frutos, de forma que al comerla,
podremos vacunarnos contra el patógeno. También existen alimentos
específicamente diseñados para personas con intolerancia a determinadas
sustancias, como los alimentos y bebidas sin gluten o sin lactosa.
- En un futuro más bien cercano, a través de
la biotecnología se podrán diseñar alimentos que permanezcan durante más
tiempo frescos, más baratos, con menos aditivos, más diversificados y más
seguros para los consumidores. Tendremos a nuestra disposición alimentos
para grupos específicos de consumidores: hipocalóricos, para diabéticos,
etc. A partir del conocimiento del genoma humano también se podrían
elaborar alimentos adecuados para la prevención y tratamiento de enfermedades.
Video sobre biotecnología: https://www.youtube.com/watch?v=QJhdM-ll9hU#t=253
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